Historia de la PPPP (hasta 2013):

Los Premios Naranja y Limón fueron instituidos en 1973 por la Peña de Periodistas Primera Plana, así denominada inicialmente, que, promovida por Hugo Ferrer, corresponsal de revistas y televisión de Buenos Aires, se había constituido en 1971/1972. Hugo Ferrer, que durante muchos años se ocupó también de departamentos de prensa en las más importantes compañías discográficas, fue quien propuso que un grupo de periodistas que en aquel momento cubríamos la información del espectáculo y sociedad nos reuniéramos a almorzar semanalmente no en plan de trabajo sino "como amigos".
Hugo, que era socio del Club Internacional de Prensa (creado a últimos de 1962) y además presidía la Asociación de Corresponsales Iberoamericanos, nos invitó a celebrar allí las comidas por la ventaja del espacio (entonces un palacete en la calle Pinar) y por el bajo coste del menú gracias a la subvención estatal que el Club recibía.
Así surgió la peña de periodistas que, al cabo de algún tiempo, decidió llamarse "Primera Plana", formada por "periodistas interesados en fomentar la amistad y cooperación entre sus miembros con el fin de defender intereses profesionales". De entrada, un máximo de veinticinco que se ampliaría a treinta. Al cabo de los años se suprimió ese límite como también desapareció la "bola negra" en la admisión de socios.
Su fundador, pues, es Hugo Enrique Ferrer Arias, nacido en Buenos Aires en 1936 y fallecido en Madrid el 25 de noviembre de 2006. Él fue, durante mucho tiempo, el alma de los almuerzos. Él sugirió que nos integráramos en el Club Internacional de Prensa y que se constituyera una directiva. Y él fue quien presidió la PPPP no sólo en su primera andadura sino en las etapas más difíciles vividas.
Los Premios Naranja y Limón se crearon en el otoño de 1973.
De entrada, por ser mayoría los informadores del mundo del espectáculo, se acordó premiar a artistas. Un Naranja al de mejor comportamiento con la prensa y un Limón al que menos facilidades hubiera dado a lo largo del año a los medios informativos.
En esa primera edición, el Naranja fue para el inolvidable actor José Luis López Vázquez (que después nos acompañó en no pocos almuerzos) y el Limón para Marisol (Pepa Flores) que vivía momentos de rebeldía contra su propio mito de "niña prodigio del cine español" y andaba huidiza de la prensa pese a que todos la queríamos y queremos.
No hubo gala de premios. Tampoco había trofeos. Marisol y José Luis López Vázquez acudieron al Club Internacional de Prensa, compartieron encantados el menú del día y, a los postres, recibieron, entre risas y bromas, la Naranja y el Limón que Hugo Ferrer se había procurado en la cocina.
Un año después, a finales de 1974, decidimos no limitarnos a destacar figuras del espectáculo y acordamos galardonar también a personalidades de cualquier sector: Bellas artes, ciencia, política, empresa, vida social... O sea, creamos lo que aún seguimos llamando "Naranja" y "Naranja Especial", "Limón" y "Limón Especial" que, en aquel momento, entregamos al actor Julián Mateos y a Camilo José Cela (Naranjas) y los entonces novios Amparo Muñoz/Máximo Valverde y Miguel Ángel García Lomas, alcalde de Madrid (Limones).
Memorable el discurso de Cela:
"Este premio Naranja que me conceden me llena de estupor. No me lo merezco. Yo soy un malaúva que a ratos tengo raptos de buen humor. Hay mujeres que me dicen que soy un solete, pero al dormir tengo un pronto jaranero y tumultuario. Cumpliré sesenta años el año que viene. Tengo vocación de chulo frustrado y ganas de pegar a alguien para que se lo creyese. Pero llevo mala carrera".
De entonces acá, se mantienen estos mismos galardones ampliados desde 2006 con el premio Mandarina a "una trayectoria profesional" que fue otorgado a Concha Velasco y, en años sucesivos al Dúo Dinámico, Antonio Mingote y, en 2009, a Cayetana Fitz-James Stuart, duquesa de Alba.
Desde la muerte de nuestro compañero Jorge Fiestas (Málaga, 1926/ Madrid, 1986), excepcional cinéfilo y uno de los primeros miembros de la Peña, también venimos otorgando el premio que lleva su nombre, dedicado a quienes más descollaron en el año anterior en el mundo del celuloide. El primero fue para Imperio Argentina. Después, el productor Luis Sanz por "Las cosas del querer", Antoñita Colomé, el actor José Sancho, la actriz Maribel Verdú en dos ocasiones, Paz Vega, Blanca Portillo... En 2009, lo ganó Álex de la Iglesia, actual Presidente de la Academia de las Ciencias y las Artes Cinematográficas de España. El trofeo, desde hace años, es obra del actor/escultor Iñaki Miramón.
Y claro, con tantos años de vida (nos acercamos a los cuarenta), la Peña Periodística Primera Plana ha querido celebrar momentos importantes e históricos otorgando  premios excepcionales y extraordinarios.
¿Excepcionales? Las dos únicas Naranjas de Oro que entregamos fuera de nuestra sede, en audiencias que nos fueron concedidas en el Palacio de la Zarzuela, a S. M. el Rey Don Juan Carlos I, en 1995, por los veinticinco años de la Peña y previamente, a S.M. la Reina Doña Sofía en 1992 en nuestro vigésimo aniversario.
¿Y extraordinarios? A SS. AA. RR. las Infantas Elena y Cristina de Borbón, en 1983, por los diez años de la Peña. También a Julián Reyzábal que, durante muchos años, fue el empresario más importante del espectáculo (cines, salas de conciertos y discotecas) en Madrid.
Y el último, correspondiente a 2008, a doña Mercedes Junco Calderón, viuda de Antonio Sánchez Gómez, fundadores de la revista "Hola", semanario de éxito en el mundo entero, ahora a cargo de su hijo Eduardo Sánchez Junco y de sus nietos Eduardo, Mamen y Mercedes Sánchez Pérez.
¿Qué significado hemos querido dar a los Premios Naranja y Limón?
En la entrega de los correspondientes a 1983, bajo mi presidencia, intenté dejar muy claro que no se trataba de galardonar a "buenos" y "malos" ni siquiera a "simpáticos" y "antipáticos".
Permítanme que copie de mi discurso (de 4 abril de 1984):
"Se equivocan quienes establecen la equivalencia Naranja=Simpatía y Limón= Antipatía. No es así. Lejos está en el ánimo de quienes creamos estos premios herir la sensibilidad de persona alguna...La Peña Primera Plana siempre ha cuidado, por encima de la lógica competencia profesional, cultivar la amistad entre sus miembros. Somos compañeros y, sin embargo, amigos. Al otorgar los premios, prima en nosotros ese mismo sentimiento de amistad. Y así, al Naranja venimos a decirle: "Enhorabuena, celebramos muchísimo su comportamiento con nosotros". Es el de un sincero amigo. Y al Limón tratamos de alertarle: "Enhorabuena, le consideramos amigo, pero esperamos más de usted cuando la noticia le convierta en protagonista". 
En esa ocasión, los galardonaron fueron el Teniente General José Antonio Sáenz de Santamaría, Director General de la Guardia Civil, como Naranja Especial; el ministro de Hacienda, Economía y Comercio, Miguel Boyer Salvador, como Limón Especial; el tenor Plácido Domingo (ausente) como Naranja y la "estrella social" Isabel Preysler, marquesa de Griñón consorte en aquellas fechas, como Naranja. Además, por "compromiso oficial", no recogieron sus estatuillas de Naranjas Extraordinarias SS. AA. RR. las Infantas Elena y Cristina de Borbón.
Por cierto, en aquella cena celebrada en el hotel Los Galgos, a la que asistió Carmen Romero, esposa del entonces Presidente del Gobierno Felipe González Márquez, se hicieron unas fotos de enorme repercusión periodística: Por vez primera veíamos juntos a Isabel Preysler y Miguel Boyer que poco después confirmarían los cada vez más insistentes rumores de idilio, más adelante contraerían matrimonio... y siguen felizmente casados. Que estábamos compartiendo con la pareja el "secreto" de su enamoramiento pudimos deducirlo ya muy claramente del discurso de Boyer:
"He de dar las gracias.- Dijo el Ministro.- Un premio siempre es un premio y yo, profesionalmente, me ocupo de la Lotería, por eso respeto mucho los premios. Cuando le dan a uno el Limón, es duro, porque se concede a los antipáticos, pero luego hace uno estudios y se encuentra una serie de personas encantadoras a las que le ha sido concedido, en especial a las del sexo distinto, este año Isabel Preysler". (Y volvió su mirada hacia ella con especial admiración).
Imposible recoger aquí las múltiples anécdotas que se han ido produciendo en los almuerzos de la PPPP y, sobre todo, en las cenas de entrega de los premios Naranja y Limón. Manolo Román, otro de los peñistas veteranos, recopiló algunas de los diez primeros años: Los repetidos brindis del alcalde Miguel Ángel García Lomas por su Limón que aceptó con el mejor humor; la respuesta de C.J. Cela cuando le invitamos a los almuerzos, "yo vuelvo a donde me dan de comer gratis"; el maletín de corbatas azulgranas con que se presentó el alcalde de Barcelona Joaquín Viola Sauret, para regalar a los comensales; la generosa presencia de Francisco Umbral para recibir el Naranja de su maestro y amigo Miguel Delibes y la recepción en el Palacio de la Moncloa que nos concedió el presidente Adolfo Suárez González (1977), "primera vez que recibía en audiencia a un grupo de periodistas españoles" a los que se atrevió a decir que "esto de ser Presidente es muy duro".
Imposible olvidar la fotografía a tamaño natural de Pilar Franco "sentada" en la silla a ella reservada. Excusó su asistencia: "Acepto el Naranja encantadísima, pero por nada del mundo se sentaría en la mesa con Santiago Carrillo con peluca o sin ella". Carrillo, que también era Naranja, se encontró muy a gusto con los periodistas, pero terminó arremetiendo contra Carlos Zayas que había sido invitado como novio de Massiel, la del "La, la, la" eurovisivo. Manolo Román recuerda que Carrillo llegó a decir a Zayas: " Si llego a saber que tú vienes a este sarao, desde luego que yo me hubiera abstenido de asistir". La genial Lola Flores, que le entregó la estatuílla, alegró el trance con su gracia: " Si usted me garantiza que en España tendremos con su política la paz que disfrutamos con Franco, tendrá mi admiración".
¡Ah! Pilar Franco, hermana de Francisco Franco y la mujer más amena y dicharachera de la familia, recogió su Naranja en un almuerzo posterior.
En 1978, teníamos premiados al Vicepresidente Teniente General Manuel Gutiérrez Mellado (Naranja) y al ministro de Cultura Pío Cabanillas Gallas (Limón). La cena coincidió con una "crisis del gobierno" por lo que lo ambos vivieron la noche colgados del teléfono. Muy a la gallega, Cabanillas exclamó: "Hoy no es mi día. Me cesan en el cargo y me dan el Limón Especial". Manolo Román cuenta también que Gutiérrez Mellado, fumador, pidió una cajetilla de negro y, cuando se la sirvió el camarero, "metió la mano en el bolsillo y... no tenía una peseta" (le echó un cable el presidente de la Peña). En esa gala recibió también su Naranja la inmortal Rocío Jurado que, muy estrella de siempre en sus apariciones, se hizo esperar incluso por un vicepresidente y un ministro del gobierno.
Cuando Antonio Gades recogió su Limón, le acompañaba su pareja Marisol/Pepa Flores y sus admiradores se preguntaban si habría boda o no. Gades dijo al respecto: "Pepa y yo estamos casados por lo forestal, ya que durante muchos días nos encontrábamos en un parque y..."  años después, se casarían en La Habana.
En 1981, la entrega de los premios se celebró en el restaurante La Almoraima. Por vez primera fuera del Club Internacional de Prensa y con gran fiesta. Delicioso el discurso de Antonio Gala sobre su Limón que publicó en su columna de "El País". Y muy directa la gracia envenenada de Lina Morgan invitando, casi retando públicamente, a la Ministra de Cultura Soledad Becerril: "Ministra, ven a ver a una cómica al teatro de La Latina, frente al Mercado de La Cebada". 
Carmen Romero recogió su Naranja no como premio a la simpatía "sino al esfuerzo que todos hacemos para que los periodistas puedan hacer su trabajo" a la vez que el entonces Vicepresidente del Gobierno (de Felipe González) Alfonso Guerra aceptaba el Limón recalcando que... sin méritos y con regañina a la PPPP.  Recuerden sus palabras:
"Yo no soy la acidez del Gobierno". "Yo no soy agrio, soy dulce, soy plácido".  "Se han equivocado radicalmente. Querían apuntarse al cambio y por eso pensaron en la esposa del presidente del Gobierno y en mí. Como Carmen Romero se merecía la Naranja, yo he tenido que quedarme con el Limón", "Mis relaciones con la Prensa son buenas. Yo nunca he rectificado una información ni he descolgado un teléfono para atacar a un periodista. Yo dedico un tiempo muy limitado a la propia imagen, al revés que otros, y pienso que soy un "mirlo blanco" para la Prensa".
Lucía de Vicente recuerda el detalle de Ana García Obregón (Limón en 1991 con su pareja Alessandro Lequio) y Norma Duval (Limón en 2000) que, para recoger sus respectivos agrios, eligieron para la fiesta vestidos en amarillo limón. Y la carambola del Limón de Camilo José Cela (2000) que su esposa Marina Castaño recogió con emoción porque "hace justamente doce años que a Camilo le entregaban el Premio Nobel en Estocolmo".
Por causas o simplemente con excusas, hay bastantes premiados, sobre todo Limones, que no han recogido en su momento las estatuillas correspondientes, pero sólo recuerdo un caso, el de José Federico de Carvajal, en el que se haya "rehusado" la distinción. Esta actitud del entonces presidente del Senado inspiró a Jaime Capmany el logradísimo recuadro  "José Federico Limón" (ABC,25/5/88) cuyo párrafo final copio:
"Pero, hombre, don José Federico, no le perdono a usted que haya despreciado el limón, oro en tetitas, estrella dorada de los huertos de mi tierra (Murcia), jugo agridulce como el del amor viejo. Todavía, si hubiese sido vinagre lo que le ofrecieran. Pero el limón es néctar de penitencia para golosos, alegría de los manjares, gajo del paraíso, ironía de los huertos de azahar, seno adolescente como el de la amada de Salomón, tesoro frutal de las muchachas núbiles, gozo de la mano, pasión de la lengua... No entiende usted de cítricos, don José Federico".
Mar Flores estuvo muy elegante: "Diría, humildemente, que no merezco el Limón. De todos modos, gracias por haber pensado en mí. A partir de este momento, haré un master para ganarme el Naranja".
Verdaderamente seductores estuvieron Isabel Pantoja y Julián Muñoz la noche en que recogieron el Limón Especial a la pareja, entonces feliz y ahora rota. Aquella fiesta resultó multitudinaria no sólo por el interés que suscitaba la cantante de copla sevillana y eterna viuda del torero Paquirri sino también por la simpatía arrolladora de otro premiado, el doctor Julio Iglesias Puga, el entrañable "Papuchi", padre de Julio Iglesias.
Una joven Marta Sánchez de veintidós, que había despegado como figura de la canción como voz de Olé Olé, aprovechó su Naranja para desmentir el rumor que corría de que había asegurado su cuerpo en treinta millones de pesetas: "¡Qué bobada! Yo no me he asegurado nada. ¿Es que se corre riesgo grave en los escenarios?"
Con honda emoción, aún guardo en mi memoria las palabras de coraje de Rocío Dúrcal la noche de 2005 en la que recibió su Naranja (por segunda vez) tras haberse sometido la víspera a una sesión de quimioterapia en el tratamiento del cáncer que sufría. Sin quejarse de cansancio, derrochando sonrisas, nos dio una lección de optimismo: "En cuanto se me quite esta tontería que tengo y recupere las fuerzas volveré a cantar... porque la voz la tengo bien". Muy halagador con ella estuvo José Bono porque su Naranja le había proporcionado la ocasión de conocer personalmente a Rocío Dúrcal "de quien me enamoré cuando la vi en una película siendo yo un chaval".
No podremos olvidar la cordialidad del Ministro de Asuntos Exteriores Francisco Fernández Ordóñez, yo diría que ya con la muerte en los talones, que invitó a la PPPP a su casa. Y la simpatía de Esperanza Aguirre, Naranja Especial en 2005, ahora repite, que nos agasajó con un almuerzo en la sede de la Comunidad Autónoma de Madrid en la Puerta del Sol.
Conviene destacar que en la lista de galardonados figuran dos premios Nobel. Uno de Literatura: Camilo José Cela (Naranja antes del Nobel, Limón después). Y el otro de Medicina y Biología: El Profesor Severo Ochoa.
Y recordar que para entregar su Naranja Especial a Carmen Cervera, Baronesa Thyssen, nos honró con su asistencia a la fiesta el ya fallecido duque de Badajoz, Luis Gómez-Acebo, que tan eficazmente trabajó para que Madrid albergara el Museo Thyssen-Bornemisza. La otra Naranja fue para la siempre recordada Pilar Miró "que estás en los cielos" al lado de Gary Cooper.
Un sólo juez premiado: El ahora tan polémico Baltazar Garzón a quien yo entregué su Naranja (1990).
De políticos, dos matrimonios: A José María Aznar (antes de llegar a la Moncloa) y a Ana Botella se les premió como Naranjas. Felipe González y Carmen Romero corrieron suerte distinta, ella fue  Naranja y su marido, Limón. También de la política se ha premiado a un padre Pío Cabanillas como Limón y a su hijo Pío Cabanillas como Naranja.
¡Ah! De que la PPPP se fija más en lo "dulce" de la vida que en lo "agrio" da prueba el hecho de que en cerca de cuarenta años de almuerzos únicamente hemos otorgado un Limón Extraordinario que, además, no recayó directamente en una persona sino en el Ente RTVE (1977) bajo la dirección de José María Calviño, hombre que también se ganaría personalmente el suyo, sin duda muy justo porque... "se negó" a recogerlo. Y en 2005, sensibles al trance doloroso del momento, otorgamos una Mención Especial Naranja a la familia Ortega Cano/Mohedano (de Rocío Jurado) y a la familia Morales (de Rocío Dúrcal).
Sedes de la PPPP: Empezamos en el Club Internacional de Prensa. En 1985 nos mudamos al Hotel Miguel Ángel y allí vivimos una etapa muy feliz en la que contamos con la eficaz colaboración de Cuca García de Vinuesa. Y desde 2008 estamos instalados en Mirasierra Suites Hotel, en la calle que lleva el nombre de un periodista muy del teatro y de la cultura, Alfredo Marqueríe. Vaya aquí nuestro reconocimiento a José María de Juana por el éxito de su gestión en los dos cambios.
¿Nuestros trofeos? Tras la "Naranja del naranjo" y el "Limón del limonero" que entregamos en la primera edición, Hugo Ferrer consiguió un diseño urgente de un artista amigo que utilizamos hasta conseguir que José Luis Cardona, hombre  ligado a la marca de lujo Loewe que se había integrado en la PPPP, crease las hermosas esculturas que los galardonados valoran como verdaderas obras de arte. Y lo son. Por cierto, Loewe (Enrique Loewe) patrocinó algunos años los premios. Cardona permaneció en la peña hasta su muerte.
Presidentes de la Peña Periodística Primera Plana: Actualmente desempeña el cargo Pedro de Frutos. Desde su fundación, recuerdo a Hugo Ferrer Arias, Agustín Trialasos, Alejo García, Amaro García de Pablos, José María de Juana, Francisco De la Fuente, José Asensi, Enrique J. Suero Méndez, María Victoria Fernández Palacios, Francisco Pérez Abellán, Luis Melero... Yo mismo asumí, en 1982, la presidencia ¡por un año!
Y termino esta breve historia de los premios Naranja y Limón proclamando mi optimismo. ¡Larga vida a la PPPP! Desde que empezamos los almuerzos semanales en el Club Internacional de Prensa, el periodismo ha evolucionado muchísimo, pero la vitalidad de esta Peña demuestra que, con las nuevas tecnologías y los grandes cambios sociales, los periodistas todavía podemos ser... "compañeros y, sin embargo, amigos".   
Con fecha 20 de abril de 2010, bajo la presidencia de Pedro de Frutos, la "Peña Periodística Primera Plana", denominación oficial que adopta, legaliza su constitución.

En 2013, por patrocinio de las marcas Jaguar y Folli Follie con un compromiso de cinco años, se acuerda otorgar con los Naranja y Limón correspondientes a 2012, dos premios más: El Jaguar a la excelencia y el Folli Follie a un hecho cultural relevante. En su primera edición, estos galardones son para dos mujeres: Ana Rosa Quintana (Jaguar) y Genoveva Casanovas (Folli Follie) por la exposición "El legado de la Casa de Alba".

Por Javier de Montini